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la comunidad organizada para emitir
La organización madre se llama Fora do Eixo y surgió como una red de festivales de cultura independiente por todo Brasil. En 2013 su experimento más exitoso, Mídia NINJA, se convirtió en la principal herramienta de comunicación alternativa que ojos humanos hayan visto. Sumidos en una lógica de secta sin sectarismos, hoy no paran de crecer: en influencia, en estructura y en imaginación. Un fin de semana de campamento con nuevos bárbaros que van por todo.
Fotografía: Mídia NINJA
04 de Octubre de 2018
crisis #34

"Por mucho tiempo sentimos que teníamos una tabla de surf y que por alguna razón siempre logramos estar en el lugar y la hora precisos para las cosas grandes que estaban ocurriendo. Después de la décima vez que nos pasó eso, notamos que no éramos la tabla de surf: somos la ola”.

Quien habla es Pablo Capilé y estamos en una quinta en Santa Luzia, a cuarenta kilómetros del centro de Belo Horizonte, estado de Minas Gerais. Desde el avión fue posible observar cómo la minería a cielo abierto se intercala con los pueblos y ciudades. El territorio rojizo se interrumpe con la huella humana de las dinamitaciones, los lagos de agua contaminada, los camiones gigantescos que acarrean el precioso suelo brasileño de un lugar a otro. Vinimos para asistir al Congreso del colectivo Fora do Eixo, del que Capilé es el líder. ¿Qué es Fora do Eixo? Quizás sea más pertinente preguntarse antes: ¿cómo explicar qué es Fora do Eixo? “Fora do Eixo es confundir”, nos dicen apenas llegamos.

Durante las interminables jornadas del Congreso surgirán diversas definiciones e intentos de sintetizar, siempre a través de anécdotas sobre la construcción colectiva, las experiencias en la calle, y el sabor de la rosca. Serán cuatro días de reuniones con casi 400 personas –promedio de edad 25 años– provenientes del Brasil profundo: Mato Grosso, Acre, Paraná, Ceará, Amazonas, estados que están fuera del eixo, es decir al margen del eje que conforman San Pablo y Río de Janeiro para la vida pública del país. Así llegamos a una primera condensación de sentido: son los fuera de eje, los corridos del sistema, aquello que no estuvo antes en el centro de la escena y que hoy, con más de 15 años a cuestas, Capilé y la mesa chica de esta red de redes aseguran recién estar empezando. ¿Empezando a qué?

 

felicidad interna bruta

“La mejor manera de comenzar esta historia –narra Isis María, referente del frente de Sustentabilidad de Fora do Eixo- es un episodio que nos pasó en Cuiabá (estado de Mato Grosso), allá por 2004, en la sede de Espacio Cubo, el primer nombre de nuestro colectivo. Ofrecimos nuestra sala para que grabaran varios grupos del Movimiento Hip Hop de la ciudad. Cuando estábamos por arrancar sonó el timbre: era una cuadrilla de la empresa de electricidad que había llegado para cortar la luz por falta de pago. En medio de esa dificultad uno de los DJs dijo que sabía cómo engancharnos de la luz clandestinamente y que a cambio de eso los grupos no nos iban a pagar por los servicios de grabación, mixing y masterización de su música. La cuenta de la luz más los costos de grabar ese día daban alrededor de mil reales. Terminamos gastando cero, estábamos fascinados. Con el tiempo hicimos un ejercicio riguroso de sistematización de estos trueques y canjes hasta que acumulamos la suficiente experiencia para lanzar la Cubo Card, nuestra primera moneda social físicamente impresa”.

Fora do Eixo se estructura en cuatro ejes o "simulacros", término que el antropólogo Rodrigo Savazoni, autor del libro Los nuevos bárbaros. La aventura política de Fora do Eixo, relaciona con Félix Guattari y su “disputar mundos”. Estos simulacros –Banco, Partido, Medios y Universidad–se ofrecen como modelos alternativos a las mismas instituciones con que nos relacionamos más o menos conflictivamente en nuestros proyectos humanos. El objetivo original de la movida era alimentar el crecimiento de la escena cultural alternativa en Cuiabá y luego en una red de ciudades del interior brasileño.

La imposibilidad de obtener financiamiento para festivales de música, teatro, letras y demás actividades fue reemplazada de forma paulatina por estos intercambios y trueques hasta construir una organización enorme, como todo lo que ocurre en Brasil. Con Gilberto Gil como ministro de Cultura, Fora do Eixo comenzó a obtener financiamiento estatal a través del programa Puntos de Cultura, lo cual dinamizó el horizonte ya de por sí expansivo. En el relato de sus integrantes se tamiza un proceso de reflexión constante, abarcador de todas las instancias de la vida. Entre ellos hablan de narrativas, tecnologías y hackeos social, banco de estímulos, felicidad interna bruta, concreción de deseos individuales; por momentos es una extraña nube de conceptos con tufo new age y un dejo de autoayuda.

El espíritu aparece en los pequeños detalles y en las grandes estrategias. La lógica de vida en el evento remite a la que despliegan los Fora do Eixo en las casas colectivas, conjunto de espacios multidisciplinarios donde la regla general es, en palabras de Branca Schultz, la cabeza del frente Hacker: “Para nosotros no hay distinción entre vida y trabajo. Si un proyecto se torna una prioridad, uno no se tiene que preocupar por la costumbre de "tengo cinco días en la semana para trabajar"; no, acá tenés todo el tiempo disponible porque vivimos y trabajamos en red. Para estar en este frente de trabajo, hay un gran equipo por detrás que me hace comida y en el que yo también participo”.

Sentado en la misma sobremesa de almuerzo, Niv Sardi continúa la idea de Schultz. “Hay una frase acá que me impactó mucho desde que conocí Fora do Eixo: "todos deben ser líderes en su área y base en las otras". Pablo Capilé nos dijo hoy que la gente del PSOL (Partido Socialismo e Liberdade) venía de organizar un congreso de no sé qué y que se pelearon para la mierda por armar la agenda. Vinieron acá, no había agenda y la gente habla y se organiza funcionando orgánicamente. Hay límites que, si te reconectás con lo humano y bajás el nivel de burocracia, funcionan”. Sardi creció en Argentina, donde participó entre otros proyectos del codeo inicial en los contenidos de Encuentro, antes de mudarse definitivamente a una de las casas colectivas, en San Pablo.

 

Pregunto: ¿entonces soy referente en aquello en lo que tengo una expertise, y en el resto estoy para lo que haga falta?

−Branca: El mejor liderazgo es el que se pone de base en el proceso, es comprender que sostener la estructura colabora con el proceso de liderazgo de otros. Interactuar conjuntamente y saber que ser base no significa ser menos, significa ser mucho más. Son ideas que surgen del principio de generosidad y solidaridad que implican la economía del conocimiento.

−Niv: Hacker viene del inglés to hack, cortar. Ser un hacker es ser alguien que corta la realidad. Nuestra comunidad se enorgullece de poder transformar las cosas bajo esa lógica.

 

el (viejo) imperio contraataca

Mídia NINJA ni se llamaba así al principio. Para comienzos de 2013, dentro de Fora do Eixo ya habían comenzado a experimentar nuevas formas de mediactivismo enfocado en las ya no tan nuevas tecnologías de la información. Transmisiones en vivo de manifestaciones o festivales de música a través de redes sociales, canales de YouTube con columnistas cubriendo la agenda joven y hasta Pós TV, un canal de televisión por streaming. NINJA significa "Narrativas INdependientes, Jornalismo (periodismo) y Acción". Capilé insiste en que la construcción de público y aportantes voluntarios se dio porque los NINJAs hablan otro idioma, el cual nunca antes el progresismo brasileño había usado. Y de alguna manera, afirma sin tapujos, la historia siempre los vino a visitar.

La desconfianza de la intelectualidad paulista se activó apenas desembarcaron en el tan mentado eixo: los trataron de caipiras –provincianos, pero en el tono de cabecita negra– y de hipercapitalistas escondidos en disfraces progresistas.

Capilé está bastante entrenado en años de maniatar críticas de ese tipo. “Tenemos la capacidad de armar una red de diálogos con todos los movimientos tradicionales y los contemporáneos, con los artistas, con los pastores progresistas, los ambientalistas y con las putativistas, las feministas, los antropólogos, los ufólogos, los jugadores de fútbol, con el movimiento LGBT, negro, a la vez que con el PT, los socialistas, comunistas, con los sin techo, el MST, con la juventud de todos los movimientos. Somos el único movimiento del siglo XXI en Brasil con capacidad de diálogo con todo el campo progresista. Tenemos una demarcación muy clara de la extrema izquierda al centro, y eso es obvio que causa desconfianza en parte de las estructuras que no tienen esta movilidad, que eligen a sus personas cada dos años”.

Junio de 2013, Río de Janeiro: en medio de las inéditas y multitudinarias protestas que se iniciaron con el pedido de reducción del precio del transporte público, Mídia NINJA salió a la calle. Uno de sus fotógrafos fue detenido mientras producía imágenes con su celular desde adentro de la marcha, donde los canales de televisión no lograban acceder por el rechazo de la gente. Sus transmisiones online de esos días estallaron en las redes sociales. Las fotos traían una estética de personas comunes transportadas a una situación inusual para la vida pública y sobre todo urbana del Brasil contemporáneo.

Y entonces empezó el bombardeo.

¿Quiénes son los y las Mídia NINJA? ¿De dónde salieron? Bruno Torturra, uno de los creadores del medio, y Pablo Capilé, fueron invitados a Roda Viva, una especie de Intratables en el prime time de la cadena O Globo. Roda, rueda; un pelotón de fusilamiento mediático 360° alrededor de los invitados. Los editores de Folha, O Estado de San Pablo, uno de los fundadores de UOL, docentes universitarios y el presentador Mario Sergio Conti fueron, durante toda la emisión, al hueso de la sustentabilidad, a la ruta del dinero y sus conexiones con el oficialismo. Capilé y Torturra intentaron llevar la cuestión, con relativo éxito, hacia la crisis de los medios tradicionales que permitía el crecimiento de Mídia NINJA. Tanto Folha como Veja escribieron largos perfiles directamente acusatorios. En esta última, uno de los columnistas afirmó que Capilé era “una mezcla de Woodstock con Kim Jong-un”.

Pero el verdadero conflicto para toda la estructura Fora do Eixo provino de su propio terreno, el de las redes: a partir de un posteo en Facebook de Beatriz Seigner, directora de cine que recibió apoyo de la estructura de economía colaborativa y que, en resumen, declaró haber sido estafada, se desató una shitstorm de testimonios y denuncias. Autoritarismo, maltrato, neoesclavismo, desprecio por el circuito cultural que decían promulgar; una auditoría ética a gran escala. “No es un cielo –alcanza a decirnos Capilé al respecto–. Pero a la vez es una comunidad de soporte a sus deseos. Las personas perfeccionan acá sus deseos”.

 

cambio de guardia

Sábado 22 de abril de 2018, sede del Sindicato de Metalúrgicos en Sao Bernardo do Campo, estado de San Pablo. Luiz Inácio "Lula" Da Silva ofrece su último discurso antes de ser puesto en prisión. Una multitud arriba y abajo del escenario sabe que es una jornada histórica para Brasil. Otra multitud vaporosa, inconstante pero también presente, pasa la tarde frente a la transmisión en buena parte de Latinoamérica. La voz rasgada por los años, el micrófono sostenido solo por cuatro dedos, el sudor generalizado por Lula en ese patio del edificio sindical ofrece una postal de época en un país que sigue en firme proceso posdemocrático.

Ronda un dato en apariencia lateral al final del día. El streaming en vivo de Mídia NINJA fue, junto al de un puñado de otros medios alternativos, retransmitido por O Globo. Las cámaras del supergrupo dominante brasileño no tuvieron manera de atravesar el rechazo de la multitud.

“Estamos en un momento de latinoamericanización de Brasil –afirma Capilé-. Siempre fuimos los yuppies del continente, los que no precisaban de nada, el subcontinente, mirábamos solo para Estados Unidos o Europa, todo estaba tranquilo acá. Desde el inicio del lulismo este proceso se acrecentó, y con la crisis del lulismo se aceleró. El lulismo posibilitó que podamos subir y la crisis del lulismo posibilitó una conciencia de en qué lugar estamos”.

Ese lugar parece ser el inicio de un cambio de guardia en la política brasileña. Capilé calendariza el inicio de esa nueva etapa en la elección presidencial de 2026, cuando por primera vez quienes se candidateen pertenezcan a la misma generación que los integrantes de Fora do Eixo. Pero el presente posdemocrático del país luce agobiante de cara a las elecciones de octubre de este año, con el principal candidato proscripto del proceso, una figura entre outsider y extravagante como el exmilitar Jair Bolsonaro, primereando en las encuestas a base de un descarado fascismo, más otros candidatos que no logran despegar entre los mazazos que el Lava Jato sigue pegando en la estructura de la clase política. A su vez, el creciente protagonismo de sectores de las fuerzas armadas desconcierta a quien observa el presente brasileño desde más afuera de lo que se cree.

 

Circuló una encuesta que indicaba que en Brasil hay una imagen positiva del 40% para los militares. ¿Cómo se explica eso?

−Capilé: Es que esas personas no quieren a los militares, quieren orden. Quieren orden porque Brasil es un bardo. Y hay dos personas que representan el orden para ellos: una es Bolsonaro y la otra es Lula. Como ven a Lula preso, una parte habla de que la democracia no alcanza y precisamos de los militares, porque la crisis económica no se termina, nos estamos jodiendo. Y lo segundo que quieren es cambio. Entonces ahí tenemos a Lula, a Bolsonaro, tercera Marina Silva y cuarto Ciro Gomes. Tres de los cuatro son progresistas. Yo veo a esos tres candidatos progresistas de cuatro como una inflexión del pueblo hacia la izquierda. En el próximo ciclo el pueblo brasilero va a conseguir vivir lo que el lulismo no proporcionó: un salto de conciencia de sus propios deseos, un entendimiento mayor de esos deseos.

¿Y esos deseos cuáles serían?

−Capilé: El lulismo tuvo una dificultad grande. Yo soy uno de los que ven muchas más virtudes que defectos ahí, pero uno de los defectos fue esperar gratitud. Llevó a 40 millones de personas de la pobreza a la clase media y esperó gratitud de ellos. La izquierda dice: “yo permití que vos pudieras estar mejor”. La derecha llegó y dijo: “fuiste vos mismo el que llegó ahí solito”. Y la Iglesia dijo: “fue Dios el que consiguió esto para vos”. El peor de los argumentos es el de la izquierda.

Otro gran interrogante es qué está buscando el Partido Judicial, porque sus intervenciones parecen contribuir a un desorden o desestabilización del sistema político del que no se sabe cómo van a salir.

−Capilé: Claro, pero esos jueces forman parte de un movimiento que se llama antipetismo, que es mayor que la idea sola de oponerse al PT, es una corriente de pensamiento de cierta élite que no admite la lucha contra las desigualdades sociales, que juntó una serie de actores influyentes más algunas bases populares para deconstruir un proceso nacional de desarrollo y así retomar un sendero de subyugamiento del país. No me gusta hablar de teorías de la conspiración, pero acá esto es una realidad geopolítica global de disputa por las materias primas que existen en nuestro continente, y Lula encontró la tercera mayor reserva de petróleo del mundo. Desde este descubrimiento, en Brasil estamos como bajo un mal hado, quizás sea la maldición del petróleo.

 

la oleada luminosa

Sábado a media tarde en Belo Horizonte y hoy Pablo Capilé cumple 39 años. Un rato antes de la torta gigante sorpresa, Guilherme Boulos llega para participar del Congreso de Fora do Eixo. Es el candidato a presidente más joven de la historia brasileña con 35 años y Mídia NINJA está haciéndole la comunicación estratégica de campaña.

Oliver Kornblihtt, fotógrafo argentino habitante de una de las casas colectivas, sigue a Boulos en su never ending tour de una punta a otra del país desde hace algunos meses y lo seguirá haciendo hasta octubre. Cuenta que el candidato y su vice, la dirigente indígena Sônia Guajajara, se toman un día libre cada quince en la gira.

Estos días para Oliver –y el resto de la organización- implican un pequeño descenso de las obligaciones cotidianas que implica el mediactivismo. Kornblihtt vuelve sobre la metáfora de la ola, esta vez respecto a Marielle Franco. Ella también formaba parte de esa nueva generación y a pesar de la oscuridad atroz que destila su todavía no resuelto asesinato, Capilé no puede evitar un pronóstico optimista con la certeza de que el cambio de guardia está desatado y no hay balas que lo detengan. “Así como la derecha brasilera con Temer se demostró una lágrima, no esperaban que surgiera Bolsonaro como líder de las encuestas. Él es un fruto inesperado del golpe a Dilma, y la derecha no consiguió por ahora torcer el camino ni lo va a conseguir, por eso es que Lula está preso con 35% de intención de voto. Las personas tienen saudade de lo que fue esa época. Este salto de conciencia es para mí un bluetooth global. Trump, Temer, Bolsonaro: son el pus saliendo, no es el inicio del tumor”.

¿Y si gana Bolsonaro? Branca Schultz no se inmuta. “Resistiremos y viviremos”, dice en portuñol, y la charla vira hacia otro lado.

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