retrato discontinuo de macedonio fernández | Revista Crisis
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retrato discontinuo de macedonio fernández
Un abecedario para contar la vida y los dilemas metafísicos del influyente escritor argentino. De la A a la Z pasan ideas del propio Macedonio y hasta descripciones sobre su figura realizadas por Raúl Scalabrini Ortiz y Borges, quien era su amigo y confeso admirador.
31 de Marzo de 2023

 

Si hasta hace diez o quince años Macedonio era un ausente casi total -desaparecido por la negativa a admitirlo como precisamente presente- hoy ya nada podria disminuir el contradictorio placer que su porrosión engendra, nadie podria seguir haciéndose el desentendido frente a una obra que se sigue produciendo y en esa producción denuncia y pone en evidencia miserias y pobrezas incontables. ¿Anexamiento entonces de un insobornable revolucionario? Es posible, no es la primera vez que a través del interés post-mortem una obra se abre simultáneamente sobre su efectividad -admitida y reconocida y sobre sus peligros-que mediante la reivindicación tratan de ser conjurados dentro de ese objetivo viejo como el sistema y por el cual en Macedonio habria elementos reductibles, está dentro de una tradición, se parece a, ha sufrido la influencia de, y todas las trampas de una racionalidad que reduce, aplaca y neutraliza.

El hecho es que nada se sabe o muy poco- sobre lo que es no sobre lo que ha sido- Macedonio: le es menester una biografia, ese traje de los grandes hombres que él se pondría con sorna si pudiera -y puede- seguir armando imágenes desde la zona en la que se encuentra. Lo presento entonces de otro modo, con la convicción de que lo respeto más, lo entiendo más al sacarlo del circuito didáctico que pretende saberlo todo por el hecho de presentar una existencia cronológicamente: nació, se recibió, su padre casó con, en sus obras se advierte un fino humor, practicó el idealismo, le enseñó a Borges a escribir, etc. El otro modo es una suma de parcialidades, de fragmentos, producidos algunos por él mismo, los restantes por quienes lo vieron, lo estudiaron, lo quisieron y lo añoraron; la reunión de los fragmentos está más de acuerdo con su escritura misma, esencialmente fragmentaria, enemiga de la "congruencia" que es una pretensión. Así, pues, en pedazos Macedonio va a aparecer tal como él mismo concibió su desarrollo pero eso no quiere decir que no exista una unidad; existe y es tan importante para todos nosotros conocerla que no se la puede imponer, hay que hacer que cada cual pueda articularla a través de la fragmentación, que no demos todo cocinado -como en la biografia sino que cada cual, frente a estos pedazos, haga su trabajo, encuentre o por lo menos sienta qué fue, qué es, ese revolucionario de fondo ahora llamado familiarmente Macedonio, como si no quisiéramos abandonarlo más: alguien que pertenece a la historia de la literatura sino a la pasión, a la perturbación, a la inquietud, a la producción y a la más absoluta firmeza.

Se trata de un "collage", de un esbozo de vocabulario sobre Macedonio: debe ser leido desde la A hasta la Z. Sus ventajas son evidentes; elimina nexos, ahorra tiempo y favorece la reconstrucción sin las muletas habituales del elogio administrado como una droga del pensamiento. De la lectura sale, misteriosamente, articulada su figura: creo que uno "sabe" quién es Macedonio.

 

a

accidente juvenil

Muy muchacho, en Pocitos, me mordió un caballo el hombro y casi me extrajo así de encima. Qué animal paciente: tironeaba y seguía tirando, pero como era tan largo (caballos tales debian alquilarse con impreso para consultarlo cuándo hay que desmontar; es dificil hacerlo de memoria en un apuro), entre los dos no conseguíamos salirme de él.

(Macedonio Fernández, Papeles)

 

adaptarse

Mi madre lo acusó una vez de ser partidario, o de haber sido partidario, de todos los diversos y sucesivos presidentes de la República. Tales vicisitudes, que lo hicieron pasar en un solo día del culto de Yrigoyen al de Uriburu, procedían de su convicción de que Buenos Aires no puede equivocarse.

(Jorge Luis Borges, Macedonio)

 

ahogarse

En Ramírez me puse a buscar aire en un pozo bajo el agua y saltaba hacia la superficie, pues no encontraba sótano al líquido; hice esto tantas veces que un testigo viendo que con tal tejemaneje yo saldría de todos modos a flote, me sacó.

(Macedonio Fernández. Papeles)

 

altruística

Llamo Altruistica, o Pasión, sólo al amor entre iguales, según lo explico más adelante.

(Macedonio Fernández, Vigilia)

 

amigos

¿Diré que usted inició a los veinte años una obra individual, sin publicidad, espiritualista y pro libertad civil, y que mantuvo estrecha correspondencia y amistad escrita con Fouillée, Arreat, Payot y principalmente con William James?

(Raúl Scalabrini Ortiz, Vigilia)

La amistad era una de las pasiones de Macedonio. Entre sus amigos recuerdo a Leopoldo Lugones, José Ingenieros, Juan B. Justo, Marcelo del Mazo, Jorge Guillermo Borges, Santiago Dabove, Raúl Scalabrini Ortiz, Eduardo Girondo.

(Jorge Luis Borges, Macedonio)

 

amor

No a todo alcanza Amor pues que no puede

Romper el gajo con que Muerte toca

(Macedonio Fernández, Poemas)

 

aquenó

Macedonio descubrió un dia, incidentalmente, como casi todo lo que vio, que entre otras muchas cosas con las que tenía que vérselas estaba lo que impedía, lo que entorpecía. A ello le llamó los aquenó. ¿Qué son los aquenó? Son aquellos aparatos-dice- "a cuyo funcionar precede siempre una expectativa incrédula", es decir, los encendedores, la lapicera automática, los nudos de no olvidar, los sacamanchas, los paracaídas, los seguros de revólveres... El cuerpo es el principal aquenó.

(Juan Carlos Foix. El Ingenioso)

 

ascetismo

Es que hay en Macedonio un intimo desdén por las categorías arbitrarias de lo popular y lo glorioso, que ha sacrificado hasta las satisfacciones que sostienen una vocación, como la correspondencia con William James que Macedonio interrumpió cuando James advertia que una misma inteligencia y originalidad compensaba los destinos de las cartas.

(Raúl Scalabrini Ortiz, Metafisico)

Está en la vida y se olvida de asistir a sus feroces liturgias, librándose de presenciar sus molestos banquetes porque hasta a los que no son molestos envía disculpas de no ir aunque esté sentado en un rincón del ágape.

(Ramón Gómez de la Serna, Prólogo)

 

aspecto (a los cincuenta años)

Creo que son cincuenta los años que Macedonio vio precipitarse en el inecuable vacio del tiempo... Es difícil calcular su edad. Los años ya le robaron todo el pigmento de los cabellos pero no el brío de sus afectos.

(Raúl Scalabrini Ortiz, Metafisico)

 

b

belarte

Humorista trascendental, se pone gafas ahumadas para tomar la sopa-asi siempre tendrá sustancia, aunque él dice que lo hace para no sufrir los reflejos de los platos ha inventado la palabra Belarte para invalidar la doble y rancia de Bellas Artes y no cree que el órgano sea un instrumento de armonía musical y a la ópera la cree "música en toneladas".

(Ramón Gómez de la Serna, Prólogo)

Sólo es Belarte aquella obra de la inteligencia que se proponga no un tópico o faz de la conciencia, sino la conmoción de la certeza del ser de la conciencia en un todo, y que para ello no se valga nunca de raciocinios.

(Macedonio Fernández, Papeles)

 

bondad

Me merece una profunda dilección Macedonio, no sólo por su talento sino por su bondad y por su ternura extraordinarias, y verdaderas pues ya no trato ni me encargo de biografiar más que a los hombres buenos...

(Ramón Gómez de la Serna, Prólogo)

 

C

calor

Le gustaba hablar del "halago térmico" ese halago, en la práctica, estaba constituido por tres fósforos, que él encendía a un tiempo y acercaba, en forma de abanico, a su vientre. El temor de las peligrosas secuelas de un enfriamiento brusco le había aconsejado la conveniencia de dormir vestido en invierno.

(Jorge Luis Borges, Macedonio)

 

cara

Macedonio tiene un rostro fino y pálido, de notable parecido a Paul Valéry. Sus ojos vivos, francos, no se exponen con frecuencia a la ofensa de lo ajeno. Entre los párpados entornados atisban, no miran casi, y yo creo que más bien presienten. Sin embargo qué acuidad poseen, qué imperceptibles detalles captan.

(Raul Scalabrini Ortiz, Metafisico)

Recuerdo la vasta frente, los ojos de un color indefinido, la melena gris, la figura breve y casi vulgar.

(Jorge Luis Borges, Macedonio)

Soy de ojos azules, frente buena y abundante cabello, cano desde los 25 años casi; en todos los restantes rasgos de rostro, muy mezquino...

(Macedonio Fernández, Carta -1928-)

El rostro mortal de Macedonio -un rostro que ya se hacía pétreo de una progresiva belleza clásica- tenía esa pulcritud socrática, casi aire y casi piedra, de los que se instalan en su propia inmortalidad.

(Vicente Barbieri, Mascarilla)

 

ciudades

El más sesudo dictamen y triunfo de la ciencia del Urbanismo decretará la Incineración de las Ciudades. En esto la Urbanística se dotará de su axioma. Y no tan imprevisto, pues, las ciudades han vivido del ingrave, molesto y caro Remiendo, el trabajo más irritante y frustráneo antieconómico que toca a los hombres.

(Macedonio Fernández, Primo)

 

conversación

Leemos sus libros y nos entusiasman, pero hablamos con quienes lo escucharon, como Borges, y nos dicen que esos libros son un pálido reflejo de lo que significaba la presencia personal de Macedonio.

(César Fernández Moreno, Macedonio/Zona)

 

cuerpo

Su cuerpo en él era casi un pretexto para el espíritu.

(Jorge Luis Borges. Macedonio)

 

cultura

Por eso, consideraría traición justificar mi respeto enumerando sus vastos conocimientos filosóficos o detallando la forma de su acervo cultural, de cuya riqueza son buenos voceros la posesión de seis idiomas.

(Raúl Scalabrini Ortiz. Metafisico)

 

d

defectos

Su excesiva bondad es su defecto más grave.

(Raúl Scalabrini Ortiz, Metafisico)

 

dolor

Para no afrontar la llave del dentista, Macedonio solía practicar el tenaz artificio de aflojarse continuamente los dientes: esta manipulación se operaba detrás de la mano izquierda, que hacía de pantalla, mientras la derecha insistía.

(Jorge Luis Borges. Macedonio)

 

e

ermitaño

Macedonio era capaz de estar solo, sin hacer nada, durante muchas horas. Macedonio estaba solo y nada esperaba, abandonándose dócilmente al manso fluir del tiempo. Me daba la impresión de no haberse movido durante horas.

(Jorge Luis Borges. Macedonio)

 

escribir

En la soledad de su pieza o en la agitación de un café, colmaba páginas y páginas con la escritura perfilada de una época que desconocía la máquina de escribir y para la cual una clara caligrafia era parte de los buenos modales. Macedonio no le daba el menor valor a su palabra escrita: al mudarse de alojamiento, no se llevaba los manuscritos de índole metafísica o literaria que se habían acumulado sobre la mesa y que llenaban los cajones y armarios.

(Jorge Luis Borges, Macedonio)

 

española, guerra

España no es espectadora nunca... no quiere ser espectadora. Por eso, como presentía el espectáculo de la guerra mundial, el mundo dividido en bandos, se adelantó...

(Macedonio Fernández, cit. por Gómez de la Serna, Prólogo)

 

eterno retorno

Me dijo que suponer que podemos perder algo es una soberbia, ya que la mente humana es tan pobre que está condenada a encontrar, perder y redescubrir siempre las mismas cosas.

(Jorge Luis Borges, Macedonio)

 

f

figura

Pálido, enjuto, de boca un poco sumida, de ojos claros, ingenuos, traslúcidos, llenos de bondad, la palabra expectante, pero una vez en confianza, suelta e intencionada.

(Luis A. Sánchez, Comienza/Prólogo)

 

filosofar

En un traspatio de la calle Sarandí, nos dijo una tarde que si él pudiera ir al campo y tenderse al mediodía en la tierra y cerrar los ojos y comprender, distrayéndose de las circunstancias que nos distraen, podría resolver inmediatamente el enigma del universo.

(Jorge Luis Borges, Macedonio)

 

franceses

Su simpatía por lo francés era harto imperfecta; de Victor Hugo, a quien yo admiraba y admiro, recuerdo haberle oído decir: sali de ahí con ese gallego insoportable. El lector se ha ido y él sigue hablando. La noche de la famosa pelea de Carpentier y de Dempsey, nos dijo: a la primera trompada de Dempsey, ya estará el francesito en la platea, pidiendo que le devuelvan la plata porque la función ha sido muy corta.

(Jorge Luis Borges, Macedonio)

 

frío, vestirse para el

No he conocido hombre más friolento. Solía abrigarse con una toalla, que pendía sobre el pecho y los hombros, de un modo árabe: una galerita de cochero o sombrero negro de paja podía coronar esa estructura.

(Jorge Luis Borges, Macedonio)

 

futuridad

...la estupenda historia del herrero Cósimo Schmitz (Sur N° 84) matador de su familia, a quien le extirpan el sentido de futuridad para anular el terror al castigo, pero que en realidad cae víctima de un delito inexistente, pobre hombre al que habían cambiado en una operación anterior un pasado innocuo por otro siniestro. "El lector desfuturado y también desanteriorizado viviría así a cada momento en el volver a leer mi cuento, me sería deudor del privilegio dignificante de ser persona de vivir un solo cuento"

(Ana Maria Barrenechea, Humorismo)

 

g

grupos literarios

Macedonio permitió la vinculación de su nombre a la generación llamada de "Martín Fierro", que propuso a la atención, un tanto distraída o escéptica, de Buenos Aires, versiones tardías y caseras del futurismo y del cubismo.

(Jorge Luis Borges, Macedonio)

 

guitarra

Como los payadores, amó la guitarra. Fue compositor y ejecutante extraordinario. Conviene mirar el cariño con que sus manos y su alma se acercaban a la guitarra. "Tal vez el secreto está en algo fundamental que ando buscando, que podría ser como la clave esencial de toda la música, algo así como la célula primordial".

(Antonio Pagés Larraya, Payador)

 

h

habitación

El azar lo llevaba a piezas modestas, sin ventana o con una ventana que daba a un ahogado patio interior, en pensiones del Once o del barrio de Tribunales; yo abría la puerta y ahí estaba Macedonio, sentado en la cama o en una silla de respaldo derecho.

(Jorge Luis Borges, Macedonio)

"Estimado Fernández Latour: He cambiado de domicilio, es decir, estoy en la calle, hasta que encuentre pieza. Si es cierto lo que temerariamente adelanta "La Prensa" de hoy en sus cinco columnas editoriales de "Piezas se alquilan", en la calle Misiones 143 hay una pieza en que se puede estar sin estar en la calle. Es mi candidata. Pero espere confirmación: el propietario me alquiló mis 50 pesos y todavía no me ha entregado la pieza."

(Enrique Fernández Latour, Invitación)

 

hijos

Publica en Chile Una novela que comienza y aquí la reedición muy ampliada de Recienvenido, sin olvidar la importante revista Papeles de Buenos Aires, que animós entonces con sus hijos Adolfo y Jorge de Obieta.

(César Fernández Moreno, introducción)

He estado mucho con él, he leído sus cartas y sus páginas escogidas y hasta he asistido a la boda de su bella hija, aquel día en que Macedonio no llegaba a la iglesia en medio de la impaciencia general.

(Ramón Gómez de la Serna, Prólogo)

Viudo desde hace 10 años; cuatro hijos.

(Macedonio Fernández, Carta -1927-)

 

humanidad

¿Diré que fue usted quien lanzó, en 1916, la carta misteriosa pro fraternidad humana, carta que fue sustituida, después de recorrer el mundo, por la de un oficial norteamericano viciada por amenazas y supersticiones?

(Raúl Scalabrini Ortiz, Vigilia)

 

humorismo

Su humorismo radica en un descentramiento de los conceptos fundamentales y en el establecimiento de un causalismo anormal.

(Raúl Scalabrini Ortiz, Metafísico)

Todas las burlas buscan, pues, liberar de las leyes de causalidad. El absurdo rige estas relaciones; lo inesperado acecha: "Y bien, si te llamas Esteban ten esta moneda... Ya comprenderás que habrás gastado de los dos lados los 0,20, y le compras un piano de 0,70 fijándote bien, que quepa en mi pieza por sus dimensiones... ¿Y si compráramos una flauta, para más seguridad de que el piano cabe?

(Ana Maria Barrenechea, Humorismo)

Se le toma como el máximo humorista argentino de nuestro tiempo y ése es el mayor equívoco que rodea su nombre equivoco que el propio Macedonio Fernández se entretuvo en tejer llevado de su repudio a la gravedad y a causa de la timidez invencible de su alma, que temia a la fama, al grave renombre del filósofo y al alado prestigio del poeta.

(Natalicio González, Poemas/Prólogo)

 

i

imagen

Si el ensueño y la vigilia son iguales, no es obligatorio "sentar que toda imagen sea posterior a una percepción o sensación, que la invención absoluta de imaginación no sea perfectamente posible".

(César Fernández Moreno, Introducción)

 

¿indiferencia?

Atraviesa treinta años del país en fechas decisivas para el país y nada le importa, ni hacerse notar. Le saca el cuerpo al país por entero. Unas cartas con William James, parecen llenar el cometido de su vida.

(Dardo Cuneo, Romanticismo)

 

influencia

Actuaba a la distancia; influía sin hacer acto de presencia; marcó el rumbo de toda una generación intelectual argentina y luego borró cautelosamente las huellas de su magisterio imperioso e invisible.

(Natalicio González, Poemas/Prólogo)

 

intelectual

Macedonio era un puro contemplativo, que a veces condescendía a escribir y muy contadas a publicar.

(Jorge Luis Borges, Macedonio)

 

l

lector-autor

Diré que si he empezado a estudiar el problema antes que el lector, llegaré en cambio a la solución junto con él, pues escribo asociado al lector en una busca común y cordial preocupándome de que todos los datos estén cuando planeemos la respuesta.

(Macedonio Fernández, Vigilia)

 

leer

Cuando lo conocí (en 1922 o, quizás, en 1921) Macedonio ya no leía. Ignoro en qué época dejó de hacerlo... Aprovechaba las lecturas de los demás.

(Enrique Fernández Latour, Invitación)

 

libros

Todos o casi todos los suyos no resultaron de un acto cuidadosamente personal de construcción, sino más bien de la simpatía de amigos recopiladores, seleccionadores u ordenadores de textos.

(Adolfo de Obieta, Advertencia)

Escribimos libros para convencer a nuestros semejantes desconocidos y no logramos persuasión en un amigo.

(Macedonio Fernández. Vigilia)

Mayo 19, 1939 - Querido Gabrielito: Estoy preparando un "Libro de Tapas de Libro", que así se llamará. Te mando una tapa, muchacho, porque sé que nunca (el muy corto nunca que
me queda) tendré tiempo de concluirte la larga carta que te empecé. La "Tapa de libro" es la morada de todo lector; no creo que ninguno vaya más allá ni empiece antes y siendo el único paraje en que autor y lector se encuentran, única oportunidad de que se conversen; ¿no es inexplicable, o no es muy fatuo que el autor no hable allí y crea que más allá de la tapa encontrará todavía al Lector?

(Macedonio Fernández. Primo)

 

m

macedonio presidente

Durante un año o dos jugó con el vasto y vago proyecto de ser presidente de la República. Muchas personas se proponen abrir una cigarrería y casi nadie ser presidente; de ese rasgo estadístico deducía que es más fácil llegar a presidente que a dueño de una cigarrería... con una soladora gravedad, nos refería que había dejado en el Club Alemán un volumen descabalado de Schopenhauer, con su firma y con anotaciones a lápiz. De estas maniobras más o menos imaginarias y cuya ejecución no había que apresurar, porque debíamos proceder con suma cautela, surgió el proyecto de una gran novela fantástica, situada en Buenos Aires, y que empezamos a escribir entre todos. La obra se titulaba El hombre que será presidente.

(Jorge Luis Borges, Macedonio)

Pero lo más importante de su plan publicitario consistía en crear un verdadero malestar general, para suscitar la necesaria venida de un gran caudillo que lo conjurara, o sea el propio Macedonio. Medidas concretas propuestas por él en ese sentido eran: repartir peines de doble filo, que lastimaran el cuero cabelludo; instalar salivaderas oscilantes, que imposibilitaran acertaries: solapas desmontables que se quedaran en las manos del contendor cuando, en el calor de la discusión, se tomara de ellas para convencer al contrario; escaleras desparejas, donde las dificultades para calcular el ascenso o descenso de cada escalón agotaran a quienes pretendieran subirlas o bajarlas.

(César Fernández Moreno, Introducción)

 

madre

Por el sentimiento y la inteligencia, por la abnegación y las certezas de actitud práctica, ética y mística ella es mi dios visto y camarada, es perfecta, es perfecta pues no puedo inventarle nada que le añadiera virtud o belleza, y es mi opinión que toda idea sin representación (un dios no representado, una superperfección que no sabemos detallar) es un falsete de creencia.

(Macedonio Fernández. Carta -1927-)

 

maneras

Trataba de ocultar, no de exhibir, su inteligencia extraordinaria; hablaba como al margen del diálogo y, sin embargo, era su centro. Prefería el tono interrogativo, de modesta consulta, a la afirmación magistral.

(Jorge Luis Borges, Macedonio)

Es suave y cauto para hablar. No prodiga sus palabras. Escucha en silencio pero si su interlocutor se desvía del recto camino, Macedonio le orienta con interrogaciones socráticas, articuladas negligentemente. Destruye las vehemencias sin atacarlas, oponiéndoles un concesivo ¿le parece?, que es una invitación a reflexionar.

(Raúl Scalabrini Ortiz, Metafísico)

 

merengues y alfajores

Una tarde discutió largamente las respectivas virtudes y desventajas del merengue y del alfajor; al cabo de imparciales y escrupulosas consideraciones teóricas, se pronunció a favor de la dulcería criolla y sacó una valija polvorienta que tenía bajo la cama. De su fondo exhumó, entre manuscritos, yerba y tabaco, unas cosas confusas que ya habían perdido su carácter de alfajor o merengue y que nos ofreció con insistencia.

(Jorge Luis Borges, Macedonio)

Tenía debajo de la cama una maleta de alfajores que ofrecía a sus visitantes, pero un día que notó que éstos abusaban de su invitación, salió con estas palabras: -Dice por ahí que se ha colmado cementerios con comedores de alfajores.

(Ramón Gómez de la Serna, Prólogo)

 

méritos

Diga que sé silbar y que soy entendido en procedimientos de belleza femenina, y que entre los astrónomos, aunque sean cordobeses, con toda la ventajita de sus ingentes aparatos, no me veo rival como guitarrista.

(Raúl Scalabrini Ortiz, Vigilia)

 

metafísica de macedonio

Diciendo meramente sólo existe el fenómeno la Metafisica lo ha dicho todo y la verdad toda del idealismo queda intacta, libre, además, de una pequeñez: la que, como indicamos, estriba en el empeño de hacer resaltar la sustancialidad del Espíritu en oposición a la insustancialidad de la Materia.

(Macedonio Fernández, Vigilia)

 

muerte

Detrás de la sonriente cortesía y del aire un poco lejano de Macedonio latían dos temores, el del dolor y el de la muerte. El último lo indujo a negar el yo, para que no hubiera un yo que muriera; el primero, a negar que el dolor físico pudiera ser intenso.

(Jorge Luis Borges, Macedonio)

La supresión de la muerte natural es una ventaja para el ser viviente que posee afectos, lo cual no dice que esa ventaja, sobre todas las desventajas de la vida, sino de los pocos beneficios sería uno más: el de llegar a dominar el mundo.

(Macedonio Fernández, Continuación)

No es Muerte la libadora de mejillas

Esto es Muerte: el olvido de ojos mirantes.

(Macedonio Fernández. Hay un morir)

Falleció en Buenos Aires el 10 de febrero de 1952.

(Jorge Luis Borges, Macedonio)

Toda su vida, Macedonio, por amor de la vida, fue temeroso de la muerte, salvo (me dicen) en las últimas horas, en que halló su coraje y la esperó con tranquila curiosidad.

(Palabras de Borges citadas por Barbieri, Mascarilla)

 

mujer

Hacia 1900, se casó con Elena de Obieta, que le dio varios hijos y de cuya muerte es patético monumento una elegía famosa (Elena Bellamuerte).

(César Fernández Moreno, Introducción)

 

n

nacimiento

El mundo vino a él en un año "muy" 1874, eje de nacimientos de la última generación modernista.

(César Fernández Moreno, Macedonio/Zona)

Nací tempranamente; en una sola orilla (aún no me he secado del todo) del Plata. Me encontraba en Buenos Aires, a la sazón; era en 1875: fue el año de la revolución del 74, como después tuvimos un año de la revolución del 90.

(Macedonio Fernández, Papeles)

El Universo o Realidad y yo nacimos en 1 de junio de 1874.

(Macedonio, Papeles)

Nací el 1 de octubre de 1875 y desde este desarreglo empezó para mi un continuo vivir.

(Macedonio, Papeles)

 

nada, la

Sus Papeles de Recienvenido movilizan la nada contra la materia, crean una nada más real y más concreta que ella, con leyes propias y con capacidad de ocupar espacio, de desenvolverse en el tiempo de regirse por encadenamientos de causas y efectos, una nada que puede pesar, medir, gustar, palpar y que de rechazo hace tambalearse la realidad del mundo externo.

(Ana Maria Barrenechea, Humorismo)

 

noúmeno, contra el

Asombra que los pensadores, más aún los artistas, y sobre todo los hombres de la pasión única justificación y fin de la vida y del arte y única condición en que hay una felicidad posible- no se hayan unido en protesta y para trabajar en la liberación del pensamiento humano de las impuras sombras que Kant le insufló, usando un poder intelectual privilegiado en negar la substancialidad del vivir y la adecuación de la inteligencia al ser, la Cognoscibilidad. El noúmeno y el agnosticismo son las peores obras de la inteligencia.

(Macedonio Fernández, Vigilia)

 

novela de la eterna

El Prólogo a lo nunca visto apareció por primera vez en la revista Libra, 1, Buenos Aires, 1929, con el título Novela de la "Eterna" y la Niña de Dolor, la "Dulce Persona de un amor que no fue sabido". Prólogo.

(Buenos Aires Literaria, Nota)

 

P

papel

Escribía en papel de envolver del almacén, primero en sentido horizontal y luego cruzando el texto anterior. Su más importante poema, Elena Bellamuerte, lo escribió y lo dejó guardado en una lata de bizcochos en la casa de un amigo. Este amigo lo encontró veinte años después.

(César Fernández Moreno, Macedonio/Zona)

 

pensar

Vivía (más que ninguna otra persona que he conocido) para pensar. Su pensamiento era tan vivido como la redacción de su pensamiento. La actividad mental de Macedonio era incesante y rápida, aunque su exposición fuera lenta; ni las refutaciones ni las confirmaciones ajenas le interesaban.

(Jorge Luis Borges, Macedonio)

 

poesía

La máxima esperanza de Poesía es que el mundo (la Contingencia) sólo exista por consentimiento de la Conciencia en su naturaleza de amor... La poesia es, por lo tanto, vida.

(Macedonio Fernández, Poemas)

Su espiritualismo está más allá del epigonismo o de la orgullosa independencia: propone una poesía como obra, desligada de tristes contingencias polémicas.

(Noé Jitrik, Radicalismos)

 

positivismo

Distinguido señor director de los Archivos de Criminología: ¿La ciencia contemporánea, o más correctamente, la tendencia imperante a estudiar fisiológicamente el espíritu, ha dado algún paso en el esclarecimiento del problema del genio? Yo encarecería las ventajas de estudiar espiritualmente el espíritu, de hacer psicologia psicológica (permítaseme la designación) en lo principal, sin perjuicio de utilizar las informaciones de la fisiología.

(Dardo Cuneo, Romanticismo/Ingenieros)

 

proa

En su primera época, entre 1922 y 1923, Proa fue fundada y dirigida por Borges y Macedonio Fernández: por fin a sus anchas entre la juventud vanguardista, este viejo joven Macedonio.

(César Fernández Moreno, Realidad)

 

profecía (de William James)

Me escribió además con fecha noviembre 3 de 1908 y luego en agosto 27 de 1909: dice que quisiera leer fácilmente (fluently) español, pues la literatura de Sud América será en breve tiempo importantísima, pero no obstante me ha entendido bien (mi teoría se la expuse en inglés y francés, porque no poseía bien uno ni otro...).

(Macedonio Fernández, Vigilia)

 

proyectos

Mercedes (Rep. Oriental), enero 13, 1905
Mi buena tía:

...necesitaba mucho este descanso y confio que a mi regreso entraré en plena actividad y realizaré durante 1905 y 1906, si vivo, algunos trabajos literarios que siempre he ambicionado y a los que hasta hoy no he podido consagrar verdadera meditación, por las exigencias de la vida. Pienso siempre y quiero pensar; quiero saber de una vez si la realidad que nos rodea tiene una llave de explicación o es total y definitivamente impenetrable. Tarea aparentemente estéril, pero si de cuando en cuando no hubiera alguien que arrancara a los hombres de su ávida persecución del dinero no valdría la pena de que la humanidad continuara reproduciéndose para obrar todos como autómatas repitiendo el mismo mecanismo del lucro.

(Macedonio Fernández, Tía)

 

pueblo y metafísica

Yo creo que las nociones metafísicas se pueden suscitar en el pueblo, como creo que la música de Wagner se puede hacer sentir en el pueblo con pocas semanas o páginas de enseñanza...

(Macedonio Fernández. Vigilia/Anotación)

 

realidad

Negada una materia duradera detrás de las apariencias del mundo, negado un yo que percibe las apariencias, Macedonio afirmaba, sin embargo, una realidad y esa realidad era la pasión, que se manifestaba en las especies del arte y del amor.

(Jorge Luis Borges, Macedonio)

En la metafisica de Macedonio Fernández, lo problemático no es el Ensueño sino la Realidad que, para afirmar su existencia, parte de dos supuestos: que auto-existe independientemente de la sensibilidad, y que sus fenómenos se producen en una sucesión ordenada de causa a efecto... ¿Qué existe del mundo antes de que lo percibamos y qué queda de él después que cesemos de percibirlo?

(Natalicio González, Poemas/Prólogo).

 

S

salud

Vivo ha tiempo con salud imperfecta, variados entorpecimientos fisiológicos pero ninguna enfermedad de dos días de cama desde hace treinta y cinco años.

(Macedonio Fernández. Carta -1927-)

 

síntesis artística

Lo magno de Macedonio es la voluta, la espiral nueva del humorismo, la mezcla de lejanías en la paradoja; la operación en la forma. Encarnó el fenómeno de la sonrisa y la flema del hombre argentino ante el enorme espectáculo de su paisaje.

(Ramón Gómez de la Serna, Prólogo)

 

síntesis intermedia

No se qué afinidades o divergencias nos revelaría el cotejo de la filosofía de Macedonio con la de Schopenhauer o la de Hume; bástenos saber que en Buenos Aires, hacia mil novecientos veintitantos, un hombre repensó y descubrió ciertas cosas eternas.

(Jorge Luis Borges, Macedonio)

 

síntesis significativa

El sentido de la obra de Macedonio es de deseo de salvar el amor y la gracia de vivir a la austeridad de la muerte y para eso quiere escamotear lo concreto devolviéndole a su inconcreción, moviéndole el innato deseo de otorgar lo descubierto a la voluntad de indescubrición que palpita en estas planicies sonrientes de América que se burlan naturalmente de la conceptuosidad de los otros continentes.

(Ramón Gómez de la Serna, Prólogo)

 

síntesis sociológica

Si yo dijera que Macedonio es un abogado que tuvo una actuación descollante, hijo de una distinguida familia porteña, amigo de los hombres que hoy manejan el destino de la nación, ¿qué desidia, qué censurable abandono, qué pernicioso ejemplo constituirían los lectores con él, al saberlo reducido a un casi no ser social, no sofrenado en su desorden nada más que por el orden ineludible de la vida orgánica?

(Raul Scalabrini Ortiz, Metafisico)

 

subjetivismo

El Ser, el mundo, todo cuanto es, es el fenómeno, el estado interno-externo, el estado meramente, es decir lo sentido, y únicamente lo sentido por mí y actualmente. Nada hay fuera de lo que yo siento; no hay lo que otros "sienten" (y otras sensibilidades), ni lo que no siente ni es (La Materia).

(Macedonio Fernández, Vigilia)

 

tareas

Por eso inventa la nueva dignidad de la omisión por acto ("la mera omisión no es suficiente no-hacer") y los hombres de aquella estancia que sentimos tan criollos en su desgano y cachaza, sólo extraños y macedonianos en los escrúpulos, pues "tenían por momentos la incomodidad de dudar de si no faltaría todavía algo que dejar de hacer, que a lo mejor habían descuidado de omitir".

(Ana Maria Barrenechea, Humorismo)

 

trabajo regular

Cursó estudios juridicos: litigó ocasionalmente en los tribunales y, a principios de este siglo, fue secretario del juzgado federal en Posadas.

(César Fernández Moreno, Macedonio/Zona)

"Abogado desde los veintiún años, ejercí mi amena profesión veinticinco sin empleos del Estado". Tampoco es totalmente exacta la ausencia de empleos: fue fiscal durante breve tiempo en Misiones, pero lo dejaron cesante por no acusar a nadie.

(César Fernández Moreno, Introducción)

 

u

utopía

Hacia 1897 fundó en el Paraguay, con Julio Molina y Vedia y con Arturo Muscari, una colonia anarquista, que duró lo que suelen durar esas utopías.

(César Fernández Moreno, Macedonio/Zona)

Ambos (Berkeley y Macedonio) acometieron empresas de cándida y bondadosa audacia: Berkeley su fundación de las islas Bermudas, Macedonio una sociedad análoga en el Paraguay, tendiente a reeducar y humanizar al hombre.

(Raúl Scalabrini Ortiz, Metafisico)

 

V

vanguardista

El poeta Macedonio salta por montera el modernismo que generacionalmente le hubiera correspondido, y se instala de entrada en la poesía de vanguardia...

 

vestimenta

... metido el cráneo dentro de un gorro de lana, que le daba apariencia de kurdo o de momia incaica; cubierto por un poncho de vicuña, bajo el cual asomaban los bordes de dos o tres sweaters de lana...

(Luis A. Sánchez, Comienza/Prólogo)

 

vicios

En 15 años no he hecho medicación alguna ni prohibídome ningún alimento ni vicio; uso mucho café, mate, té y tabaco, no gusto del alcohol ni del juego, no hago ejercicios físicos ni creo en ellos.

(Macedonio Fernández, Carta-1927-)

 

vida de macedonio

Vivió en soledad y silencio hasta los 50 años para regresar a silencio y soledad pocos después -no más de cinco o seis- hasta el momento de su tránsito, a los 77.

(Enrique Fernández Latour, Invitación)

 

vigilia (no toda es la de los ojos abiertos)

Algunos de sus primeros lectores, abismados, comenzaban por pedir que el autor les desenigmatizara el titulo, y solían obtenerse una aclaración manuscrita o dictada sobre el sentido de esa otra Vigilia.

(Adolfo de Obieta, Advertencia)

Macedonio viene a demostrarnos, en un estilo noble y severo, que hay una evidencia más allá de la vigilia: al abrir los ojos al ensueño, camino de la mística que ofrece en su extremo la clave del misterio del mundo.

(Raúl Scalabrini Ortiz, Metafisico)

Arreglo de papeles que dejó un personaje de novela creado por el arte, Deunamor el no Existente Caballero, el estudioso de su esperanza.

(Macedonio Fernández, Subtitulo)

 

VOZ

Puedo remedar, pero no definir, esa voz llana, enronquecida por el tabaco.

(Jorge Luis Borges, Macedonio)

 

Explicación de las fuentes empleadas para confeccionar el Retrato

1-Papeles: Macedonio Fernández, Papeles de Recienvenido, Editorial Proa, Buenos Aires, 1929. 2 Ed., Editorial Losada, Buenos Aires, 1944.

2-Macedonio: Jorge Luis Borges. Macedonio Fernández, Ediciones Culturales Argentinas, Buenos Aires, 1961.

3-Vigilia: Macedonio Fernández, No toda es vigilia la de los ojos abiertos, M. Gleizer Editor, Buenos Aires, 1928.

4-Poemas: Macedonio Fernández, Poemas, Editorial Guarania, México, 1953.

5-El Ingenioso: Juan Carlos Foix, "El ingenioso porteño Don Macedonio Fernández", La Nación, Buenos Aires, 18 de setiembre de 1900.

6-Metafisico: Raúl Scalabrini Ortiz. "Macedonio Fernández, nuestro primer metafisico". Nosotros, Buenos Aires, XXIII, Nr 228, mayo de 1928.

7-Prólogo: Ramón Gómez de la Serna, "Prólogo" a Papeles de Recienvenido y Continuación de la nada, edición de Losada, 1944.

8-Carta 1928: Macedonio Fernández. Carta que envió a Ramón Gómez de la Serna en 1928 y que figura en "Prólogo".

9-Mascarilla: Vicente Barbieri, "Mascarilla de Macedonio", en Buenos Aires Literaria, Año 1. N 9. Buenos Aires, junio de 1953.

10-Primo: Macedonio Fernández, Carta que envió a su primo el 19 de mayo de 1939, reproducida en Buenos Aires Literaria, ut supra.

11-Macedonio/Zona: César Fernández Moreno, "Macedonio Fernández", en Zona Nr 3, Buenos Aires, 1964.

12-Comienza/Prólogo: Luis Alberto Sánchez, "Prólogo" a Una novela que comienza, de Macedonio Fernández, Editorial Ercilla, Santiago de Chile, 1940.

13-Humorismo: Ana María Barrenechea, "Macedonio Fernández y su humorismo de la Nada", en Buenos Aires Literaria, ut supra.

14-Payador: Antonio Pagés Larraya, "Macedonio Fernández, un payador", en Buenos Aires Literaria, ut supra.

15-Invitación: Enrique Fernández Latour, "Invitación a parar rodeo", en Buenos Aires Literaria, ut supra.

16- Introducción: César Fernández Moreno, Introducción a Macedonio Fernández, Talia, Buenos Aires, 1960.

17-Carta 1927: Macedonio Fernández, Carta que envió a Ramón Gómez de la Serna y que figura en "Prólogo".

18-Poemas/Prólogo: Natalicio González, "Prólogo" a Poemas, de Macedonio Fernández, Editorial Guarania, México, 1953.

19-Romanticismo: Dardo Cuneo, El romanticismo político, Ediciones Transición, Bs. Aires, 1955.

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