el fútbol argentino en guerra permanente
El paso de la selección por el mundial fue espectacular. A pesar de la derrota en la final contra España hubo una valorización social unánime en torno al equipo liderado por Messi y Scaloni. Pero horas después ya retornaron las internas, las operaciones y los movimientos judiciales en torno a la AFA y su presidente Claudio “Chiqui” Tapia. ¿De qué está hecho el apoyo masivo de los clubes a Tapia? ¿Cuáles son las discusiones de fondo al interior de la institución madre de la mayor pasión de los argentinos?
Asumió en 2017 y fue reelegido un 17 de octubre de 2024. Habló de refundación, de recuperación de la democracia, de logros y estabilidad. De un proyecto “serio”. Claudio Tapia, “el Chiqui”, les agradeció a los dirigentes y aseguró que lo mejor estaba por venir. Fue en la Asamblea que lo volvió a nombrar por anticipado como presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) hasta 2028. Un gesto político frente al avance de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) que pregona Javier Milei. Una decisión unánime entre los presentes luego de que se retirara Rodrigo Escribano, representante de Talleres de Córdoba. La silla de Estudiantes, club presidido por Juan Sebastián Verón, quedó vacía desde el principio.
Como señaló el periodista Ezequiel Fernández Moores a crisis en 2016, la AFA es una corporación tan conservadora como indomable. Un monstruo codiciado por amplios sectores políticos y empresariales que le dijo “no” a la cruzada privatizadora de Menem y de Macri y ahora a las sociedades anónimas.
“¿Por qué no logran primar los intereses de los que no vienen del palo? Los Tinelli, los Pergolini, los Macri. Porque tal vez fueron exitosos en el mundo empresarial, pero no hablan el mismo idioma que el dirigente de fútbol. Un idioma que sí habla Tapia, que le da valor al dirigente que alguna vez fue boletero, pintó una línea de cal o cargó cuatro bidones porque su equipo no tenía agua mineral. Un dirigente que se puede sentar en la misma mesa que el de Boca o River, quien no le puede decir ‘disculpá, yo a vos no te hablo’”, sugiere a crisis Matías Antelo, vicepresidente de Excursionistas, club aliado en la Primera B Metropolitana.
Tapia llegó a Viamonte 1366 de la mano de Ascenso Unido, plataforma política conformada por referentes de categorías menores. Algunos meses antes, presidentes como Víctor Blanco —en su momento presidente de Racing— y Nicolás Russo de Lanús habían dicho públicamente que querían a la Primera a cargo del fútbol nacional porque es la división que genera el dinero. Sin embargo, terminaron en la lista de la nueva cúpula dirigencial.
Si algo sabe Tapia es cosechar acuerdos y adhesiones. Eso implica citar en su oficina a todos los candidatos a presidente de un club semanas antes de la elección para asegurarse que estén alineados con la gestión. “Si querés ser opción, tenés que encolumnarte. Si te posicionás en frente, tiene mucho poder de daño. El apoyo al Chiqui hoy es fuertísimo”, afirma una fuente que pide no revelar su nombre.
El 17 de octubre, cuando asumió el segundo mandato, Tapia le habló a todos los dirigentes: “Ustedes son los dueños del fútbol argentino, los que forman los jugadores, los que día a día con un gran compromiso acrecientan la competitividad desde las infantiles hasta las mayores. A nuestros jugadores los vienen a buscar porque tienen eso que en otros lados no: desde el barrio y desde chicos, aunque sea por la gaseosa, siempre jugamos para ganar”. La primera persona no parece un fallido. Si para algo se preparó “el Comandante”, como lo bautizó el tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, es para ganar.
cabecita negra
Tapia nació en Concepción, San Juan, en 1967. Hijo de padre tintorero y madre peluquera, de niño se mudó junto a su familia al barrio porteño de San Telmo.
A los 12 empezó a jugar como delantero en Barracas Central, club que presidiría a partir del 2001. Como tantos futbolistas del Ascenso, una vez adulto trabajaba a la mañana y entrenaba a la tarde, hasta que tuvo que elegir. Y largó la pelota. Fue barrendero y recolector de residuos para la empresa ManLiBA del grupo Macri. Allí se afilió a Camioneros y conoció a su futura esposa: Paola, la hija de Hugo Moyano, de la que se separó en 2019. Su rol como delegado y secretario de Rama en el sindicato fue clave en la construcción del resto de su carrera, que hoy lo encuentra, además, en la Conmebol como vicepresidente segundo y representante frente a la FIFA. Desde enero de 2025 ocupa la presidencia del Ceamse por nombramiento de Axel Kicillof. El gobernador bonaerense ve en Tapia a un armador federal estratégico para su proyecto político; una alianza política que tuvo un paso clave cuando se logró el traslado del domicilio social de la AFA desde la Ciudad de Buenos Aires hacia Pilar.
Tapia hace de su propia identidad una herramienta de discusión política. “Los cabecitas hicieron algo bien y lo puede ver todo el mundo”, dijo en marzo, con ironía, cuando se lanzó LPF Play, sitio que transmite los partidos de gran parte de las categorías y corrió a TyC Sports. “El que es peronista como yo y le gusta el fútbol dice ‘hay que bancar al Chiqui porque representa lo popular y del otro lado están las SAD´. Pero te metés adentro y es un desastre. La AFA construye poder desde la necesidad. Cuando necesites un salvataje, va a estar. Si tenés un juicio, deuda, lo que sea, te va a ayudar. Y después le vas a deber un favor. Si no, de mínima, cuando te dirija X árbitro te van a cagar. A nosotros nos pasó”, señala un dirigente de un club del AMBA que milita en la Primera Nacional.
Las quejas y denuncias mediáticas sobre los malos arbitrajes se ha tornado una constante en el fútbol argentino. “El fútbol argentino está roto. No da para más”, vaticinó en mayo Diego Milito, presidente de Racing, tras una derrota contra Rosario. Stefano Di Carlo, máxima autoridad de River, aseveró el martes 11 de agosto que fueron perjudicados en los últimos cinco partidos: “Acá no puede haber corrección política. Todos los hinchas del fútbol argentino vemos lo mismo. Estamos esperando que encuentren un límite en términos de la vergüenza”. El conflicto con la AFA había tenido un antecedente en marzo, cuando desde la conducción del Millonario advirtieron que dejarían de participar de las reuniones de Comité Ejecutivo.
Cuánto asidero real tienen las afirmaciones sobre los arbitrajes es un debate entre dirigentes, deportistas e hinchas. Martín Lamarca, vicepresidente de Chicago, asegura que son operaciones para desestabilizar a la AFA. Y Antelo dice que este es un foco de conflicto desde la época de Grondona: “El hincha siempre busca de alguna manera expiar los males propios. A todos nos gustan un poco esas teorías conspirativas que le dan explicación a lo más inexplicable que es el fútbol”.
Un ejemplo reciente en donde salieron a la luz teorías conspirativas fue en el último mundial. Los ataques contra la selección, fuertemente avivados en las redes sociales, por haber sido supuestamente beneficiada con fallos a su favor, mostraron cómo operan los poderes contemporáneos. Sin fundamento alguno se castigó a la albiceleste como si hubiera llegado a la final solo por arbitrajes corruptos a su favor producto, entre otras razones, de la cercana relación entre Tapia y Gianni Infantino, el mandamás de la FIFA.
mundos paralelos
“Acá hay dos mundos distintos. Uno es el desarrollo de las selecciones, [que] casi nadie puede discutir lo buena que es la gestión. Y después está la conducción de los clubes y los torneos locales, donde la mirada es otra”, distingue un entrenador de fútbol profesional en conversación con crisis. La diferenciación aparece de forma recurrente en varios referentes del ámbito entrevistados en off para esta nota, quienes insisten con que no se revelen sus nombres, clubes y cargos. Certámenes con cada vez más equipos —ahora son 30 en la Primera División, repartidos en dos zonas—, modificaciones de reglamentos con el campeonato en curso para facilitar ascensos o eliminar descensos generan resistencia entre distintos actores del fútbol.
Una de las decisiones más controversiales fue la creación del título “Campeón de Liga 2025” para el equipo con más puntos en la tabla anual: Rosario Central. Un premio que recibió Ángel Di María pero no estaba contemplado en el reglamento de los torneos de la Liga Profesional de Fútbol (LPF) del año pasado. Los jugadores de Estudiantes realizaron un “espaldarazo” como forma de protesta frente al pasillo que fueron obligados a hacer en homenaje al Canalla durante los octavos de final del Clausura. Un gesto por el cual fueron sancionados y luego perdonados. “La Brujita” Verón, presidente del Pincha, es uno de los grandes oponentes a Tapia, lo que no impidió que Estudiantes conquistara cinco trofeos durante su administración. Desde 2017 a esta parte casi la mitad de los galardones argentinos quedaron en manos de clubes medianos o chicos.
“Se busca hacer un fútbol más federal e integral, pero no puede ser sumando más plazas. Así se pierde la jerarquía. Antes, un jugador tenía que hacer muchos más méritos para estar en Primera —considera un futbolista profesional—. Pero también hay que decir que los equipos chicos salieron muy beneficiados y por eso la AFA sostiene ese nivel de poder, porque ha logrado que esos clubes apoyen la gestión y ningún presidente quiere perder el lugar donde está”. El dirigente de la Primera Nacional reconoce los puntos favorables de ese “collage de equipos”, dado que hay más posibilidades de escalar, pero plantea que el torneo es poco atractivo: “Nuestra categoría es una Primera B maquillada”.
Antelo advierte que “la decisión del engordamiento de las categorías fue colegiada por casi todos los dirigentes”. Y subraya, de nuevo, la puja de intereses: “Aquellos que de golpe se rasgan las vestiduras hablando de competitividad en realidad quieren ocupar los lugares de Tapia y los que están a su alrededor. Privados que quieren valerse de los recursos que genera este deporte”.
Un representante de jugadores y exdirigente del Ascenso en el interior discute ese grado de consenso: “Yo hablo con varios presidentes que piensan todo lo contrario a la gestión, pero van y votan a favor del formato de los torneos porque sino es perjudicial para su equipo”. Desde la Comisión Directiva de un club de Primera, una autoridad de rango menor piensa a la AFA como un espejo del fútbol y aclara que habla como hincha: “Cada uno privilegia los intereses internos y la tiramos afuera criticando a la AFA cuando los clubes tenemos la potestad de intervenir para cambiar las cosas. Muy pocas instituciones tienen una idea de fútbol argentino en la cabeza, y si la tienen privilegian el corto y mediano plazo. En el fondo, nos importan más los resultados que aportar a la construcción de un proyecto colectivo que nos trascienda, porque uno administra pasiones y al final del partido la pelotita tiene que entrar”.
argentina es mundial
La consagración de la albiceleste en competencias internacionales es el mayor capital de Tapia, tanto de cara al país como al exterior. Ahora se suma haber llegado a una segunda final consecutiva en el reciente mundial de Estados Unidos. El cerrado apoyo de Messi, Scaloni y el resto del plantel es una de las muestras más claras. El “Chiqui Aura” —otro apodo de las redes— se encarga de lucirlo siempre que puede, con fotos y videos tomando mate, festejando o compartiendo asados con los jugadores.
No llegó la cuarta, pero este mundial volvió a levantar la pasión argentina en torno a un equipo memorable y admirado como nunca en la historia. Tapia estuvo a la cabeza del desborde popular de un invierno que se pareció a la primavera y que tuvo en la victoria contra los ingleses su pico de gloria. Se sumaron acontecimientos políticos que pusieron a Argentina en el centro de la escena. La bandera “Las Malvinas son argentinas”, tirada desde una de las tribunas del Mercedes-Benz Stadium de Atlanta y desplegada por los futbolistas para festejar el 2 a 1 épico frente a los ingleses, generó más ruido y atención que años de diplomacia en torno al conflicto por las islas.
La otra gran foto que se llevó Chiqui Tapia fue el saludo con el presidente Donald Trump. Antes había tenido otra instantánea relevante cuando, tras el sorteo del Mundial en diciembre de 2025, fue invitado al exclusivo club privado Mar-a-Lago, residencia del presidente estadounidense. “Un honor estar presente en Mar-a-Lago, en el marco del homenaje a Charlie Kirk”, escribió el presidente de la AFA en su cuenta de X.
La Scaloneta acapara todas las luces, pero el proyecto de selecciones de la AFA es más abarcativo. El desarrollo de las juveniles, femeninas, futsal y fútbol playa es otro de los caballitos de batalla de su mandato. “Ahora, la sub 20, la sub 17 y la sub 15 femenina tienen infraestructura para entrenar, cuerpos técnicos, médicos, materiales. Presupuesto para concentrar y alimentarse, recuperarse en kinesiología y viajar a competir. Lo mismo pasa en futsal”, destaca una fuente de AFA.
“Cuando Chiqui asumió, dijo que iba a ser el presidente de la inclusión y la igualdad de género. A mí me da la libertad de trabajar en formación y otras herramientas para que el fútbol femenino crezca. Y para que cada vez haya más mujeres en la dirigencia de los clubes. Si la autoridad máxima de la federación no creyera en esa transformación sería inútil. Poder incorporar a personas trans, por ejemplo, es muy valioso”, dice Paula Ojeda, gerenta de Equidad y Género de AFA.
El crecimiento de la AFA como marca global es otra de las estrellas que el Comandante se cuelga en la camiseta. En su libro De Argentina al mundo. Cómo AFA conquistó mercados estratégicos en todos los continentes, Eduardo Gamarra explica el plan de posicionamiento en Estados Unidos, Latinoamérica, India, China y Medio Oriente, que implicó la creación de nuevas unidades de negocio y categorías de patrocinio, productos y plataformas audiovisuales propias, la capitalización del fanatismo asiático y la monetización de la atención de los hinchas en el mundo cripto a través de fan tokens oficiales y activos digitales coleccionables conocidos como NFT. En 2017 había seis firmas patrocinadoras locales que apoyaban a la Selección. Hoy son más de cien a nivel global, de las cuales 45 se sumaron antes de la final de Qatar. “La AFA dispone de un músculo financiero que antes le faltaba”, describe el autor. Leandro Petersen, que se desempeñó nueve años como gerente de Comercialización y Marketing hasta su renuncia a fines de julio, fue el responsable de esta expansión. Aunque Peterse asegura que la tenía planificada hacía meses, su salida se dio en medio de las investigaciones de la justicia estadounidense que involucran al organismo.
cuestiones de fondos
Llegó la plata, pero la capacidad de derrame hacia el fútbol argentino es debatida por sus protagonistas. Desde Chicago y Excursionistas celebran el presupuesto que reciben los clubes chicos por derechos de televisación: 65 millones de pesos mensuales para la Primera Nacional y 20 millones para la B Metro. “La Primera B no es una categoría televisada. Cobramos solidariamente un contrato que no tendríamos por qué recibir. Si la conducción de AFA fuera de un dirigente de Primera, probablemente la evaluación sería: muchachos, a ustedes no les corresponde tanto”, sostiene Antelo.
Lamarca indica que gracias a estos fondos invierten en infraestructura “para que los pibes y las pibas puedan tener un lugar como el que merecen”. Se refiere a las inferiores de fútbol, hockey, básquet, handball y otras actividades a las que asisten 3000 niños, niñas y adolescentes “que si no están en el club, están en la calle”. “La AFA no es solo una mensualidad. Si un dirigente necesita juntarse para pensar mejoras en la conducción del club, escuchan y aportan a la visión. Cada vez que el Chiqui hace un anuncio sobre una mejora económica, pide que hagamos obras, que es lo que va a hacer que la institución crezca”.
El referente de la Segunda División que mantiene su nombre y club en reserva remarca que lo recibido en concepto de televisación no alcanza para cubrir los gastos del fútbol profesional: 70 millones de pesos por mes para sueldos del plantel y 30 millones para logística. “De local ni concentramos, no tenemos guita para pagar un hotel. Los clubes, en general, tienen un ingreso que no es acorde a los egresos. La AFA tiene mucho más recursos, hasta hizo un predio en Miami, es obsceno. Con Grondona no había tanta desigualdad”, opina y añade: “Los dirigentes que nos acercamos a esto por amor a los colores terminamos poniendo plata de nuestro bolsillo un montón de veces, y al final lo que pasa es que si no tenés un interés político de acercarte a otro lugar, te desgastás y te vas”.
El representante de jugadores arriesga que, a mediano o largo plazo, la economía de los clubes, casi todos endeudados, no va a resistir: “Está todo bien con que sean de los hinchas, pero en la cúpula del fútbol profesional necesitás mentalidad empresaria. Gente capacitada en administración y gestión. Mánagers que medien entre el plantel, presidentes y técnicos para identificar los ciclos de un futbolista, no calentarse como los hinchas cuando no funciona, esperar hasta venderlo bien. Y una AFA que baje más plata, pero que además inhabilite la participación en los torneos cuando los clubes arrastran deudas grandes, como pasa en Chile. Porque si sólo invertís más, pero no cambiás el sistema, va a pasar lo mismo”.
“Todos subimos permanentemente la vara en torno a salarios generando una competencia medio perversa. Queremos que la oferta supere al resto para lograr éxitos deportivos, pero tomamos decisiones que van por encima de nuestras posibilidades y abandonamos una mirada de sistema. ¿Cómo construimos clubes sólidos y económicamente sostenibles en el tiempo para evitar siempre tener la sábana corta?”, reflexiona el referente del club de Primera.
quién sabe dónde terminará ese hombre
Para que un club pueda ser admitido dentro de la Asociación del Fútbol Argentino debe organizarse jurídicamente como asociación civil. La necesidad de inyectar más recursos es uno de los argumentos esgrimidos por quienes defienden el modelo de las SAD. En agosto de 2024, el gobierno nacional oficializó por decreto la reglamentación de esta figura jurídica y exhortó a la AFA a eliminar su prohibición en el estatuto en el plazo de un año, a pesar de que la Justicia ya había dispuesto la suspensión de los artículos 335 y 345 del famoso DNU 70/2023. En los meses siguientes, distintas instancias judiciales fallaron en contra de los decretos libertarios.
«A muchos todavía les cuesta entender que los clubes son de los socios, no de una empresa que va a poner millones para después irse en las malas y dejar al club quebrado. El [anteúltimo] campeón del mundo es un país que tiene cero SAD en el país. Eso le da la razón al Chiqui», afirma Lamarca. Sin embargo, algunos de los entrevistados señalan que Defensa y Justicia y Deportivo Riestra ya funcionan, en los hechos, como sociedades anónimas. En Florencio Varela, el gerente deportivo no formalizado es el representante y empresario Christian Bragarnik, agente de más de cien futbolistas. En Riestra, el apuntado es Víctor Stinfale, vinculado a la marca energizante Speed, que se convirtió en sponsor casi exclusivo del equipo.
En el partido que Tapia juega contra Milei, el marcador, por ahora, favorece al sanjuanino, aunque no está claro lo que sucederá en otros ámbitos. La Justicia Federal confirmó el 26 de junio el procesamiento y embargo de Toviggino, su tesorero, y del titular de la AFA por 350 millones de pesos. La medida, dictada por el fuero en lo Penal Económico y ratificada por la Cámara, responde a una denuncia de ARCA por presunta apropiación indebida de tributos y aportes de la seguridad social que superan los 19 mil millones de pesos. El expediente está a un paso de llegar a juicio oral. Es la causa que más avanzó, pero no la única. Desde fines de 2025, la Justicia investiga a Sur Finanzas por presunto lavado de dinero, evasión y asociación ilícita. Se trata de la financiera que patrocina a la AFA y a varios clubes, propiedad del empresario Ariel Vallejo, allegado al Chiqui.
Como si fuera poco, el FBI y fiscales del Departamento de Justicia de Estados Unidos investigan si el circuito con el que la AFA cobró sus contratos comerciales internacionales —patrocinios con Adidas y Warner, entre otros— constituyó lavado de activos o fraude bajo jurisdicción norteamericana. La empresa bajo la lupa es TourProdEnter LLC, del productor Javier Faroni, cercano a Sergio Massa, y su esposa, Erica Gillette, que administraban esos contratos.
Los medios más cercanos al gobierno libertario llegaron a afirmar que agentes del FBI demoraron a Tapia en el aeropuerto JFK de Nueva York antes de su regreso al país tras la final del Mundial para solicitarle la entrega de su celular y otros dispositivos. Luego debieron desmentir y borrar las publicaciones de sus portales. También, dijeron que fue citado a declarar ante la Corte del Distrito Sur de Florida. La AFA desmintió ambos puntos en un comunicado.
En el verano, desde un balneario en Punta Mogotes, Mar del Plata, mientras crecían las acusaciones por supuesto desvío de fondos, Tapia firmaba autógrafos. El día que se confirmó su procesamiento subió una foto desde Estados Unidos acompañada de la canción “El matador” de los Fabulosos Cadillacs. Un plano medio corto donde se lo ve serio y relajado, con una chomba azul Adidas, el pelo engominado hacia atrás y lentes de sol negros. “Claudio Fabián Tapia. Los leo”. Quién sabe dónde terminará ese nombre.





