China

¿por qué la guerra? el fracaso económico y político de estados unidos Estados Unidos se desmorona, pero su reacción no es el repliegue: es la guerra. ¿Por qué? Porque la gobernanza neoliberal fracasa y las luchas intestinas del capital financiero conducen a una salida violenta. La guerra funciona como acumulación originaria, como última carta de un imperio que se vuelve fascista. Lazzarato analiza la guerra civil global, el choque de esa potencia imperial en declive con China y los BRICS, el avance de la financierización, el lugar del gobierno de Milei, el desarrollo tecnológico y la paradoja central de nuestro tiempo: las luchas de clases sin clase y sin revolución. Aquí un adelanto de La gran violencia: por qué la guerra y no la revolución que acaba de publicarse en Tinta Limón Ediciones.
la utopía no cabe en una app Silicon Valley logró apropiarse del imaginario utópico de la informática y convertirlo en un motor de acumulación, mientras las izquierdas quedaron rezagadas. En esta entrevista, el pensador vasco Ekaitz Cancela hace un recorrido por el vínculo entre economía digital y neoliberalismo, el caso chino como espejo incómodo y las posibilidades de construir alternativas tecnológicas desde América Latina.
es exactamente lo que compré Las compras online en la plataforma Shein, de origen chino, son una estrategia de supervivencia de los consumidores en plena agonía del poder adquisitivo, mientras se licúa la épica de lo nacional entre los bajos ingresos y los precios delirantes en nuestro país. La revolución digital roja, abrazada por miles de personas, viene a ponerle el último clavo al cajón de la industria local. Seis usuarios explican por qué está difícil hacerle caso a la buena conciencia, cuando el bolsillo manda.
gerardo ferreyra y el peronismo con características chinas El titular de Electroingeniería SA es un empresario sui generis: militancia política apasionada, diez años en prisión y una firma que llegó a los primeros planos de la escena nacional, hasta que el macrismo le cortó las piernas, desguazó sus activos y lo envió a la cárcel. Ya de regreso en sus oficinas corporativas, se entusiasma con el cambio de la hegemonía geopolítica después de la pandemia y promueve un debate clave al interior de la coalición oficialista: ¿seguiremos siendo un satélite de Estados Unidos y Europa o llegó la hora de una alianza estratégica con China y Rusia? Habla Gerardo Ferreyra, el cordobés que sueña en mandarín.
el gran hermano mandarín Alejandro Galliano escribe sobre la historia de la televisión central china.