Mundo Pro
los muchachos gradualistas
Delfín de Esteban Bullrich, niño mimado por Rodríguez Larreta, abanderado de la juventud cambiemita y corazón sensible del proyecto de urbanización de las villas porteñas, además de lector de Galeano y Rodolfo Kusch. Juan Maquieyra tiene apenas 31 años pero ya es un profesional de la política que articula las demandas de los pobres y el rentismo inmobiliario sin despeinarse. Una conversación sobre el endeudamiento, la economía popular y las tensiones dentro del macrismo.
la villa es bella
Horacio Rodríguez Larreta sueña con ser “la pata progre del PRO”. Y aunque le pone el hombro al scrum represivo, su libido apunta allí donde Macri nunca quiso pispear. En busca del lejano pero firme anhelo de la sucesión, mixtura faraónicos planes de infraestructura, una intensa publicidad favorable a los espacios verdes, el fomento de la peatonalización y la frutilla del postre: la integración de las villas al flujo urbano, comenzando por la emblemática y codiciada villa 31. Si ya tenemos al Papa, ¿llegó el turno del CEO peronista?
¿Ciencia? Adonde vamos no necesitamos ciencia
Tras las luchas navideñas, y en un marco de enfrentamiento con los docentes, el gobierno traficó un ajuste brutal en el presupuesto de Ciencia y Técnica. Los ingresos a Conicet se restringieron y, pese a lo magro que implica el recorte en términos económicos, la ideología se impuso con la venia de Barañao, un ministro Monsanto-friendly. Presentamos dos lecturas cruzadas del conflicto: una crítica de Andrés Rollandelli a los argumentos desde los que resistió al ataque, y un informe sobre la dimensión global del recorte, de parte de Daniel Jones.
la expulsión originaria
La detención de Milagro Sala y el desmantelamiento de la Tupac son el pacto fundacional del nuevo absolutismo jujeño. Gerardo Morales, el elegido, derrocha punitivismo sobre todo lo que huela a protesta social en su cruzada por restituirle el monopolio de la autoridad al Estado de la provincia. Lecciones de realpolitik impartidas por políticos radicales que aprendieron que con la democracia ni se come, ni se cura, ni se educa.
los derechos son de plástico
Desde el Ministerio de Trabajo al Banco Central, pasando por la cartera de los Agronegocios, se incuba una nueva imaginación estatal que intentará poner en caja a la economía popular. Tan berreta como cínico y astuto, el exótico relato de los funcionarios macristas deberá medirse con la expansión de una fuerza productiva que no tiene margen de espera.
