Entre la gran estructura narco y el consumidor de a pie opera una intrincada red de productores, distribuidores e intermediarios. No es lo mismo comprar droga en una villa o en un barrio popular que en una próspera comuna de una ciudad como Buenos Aires. Entre los riesgos, la paranoia, la culpa, el emprendedorismo y la necesidad de hacer guita, seis dealers cuentan cómo llevan adelante sus tareas diarias para cumplir con el deseo de sus clientes.