manual de encubrimiento de la iglesia católica
El pasado lunes la justicia de Mendoza otorgó penas ejemplares a dos sacerdotes y un jardinero, en atención a su larga y meticulosa obra pederasta. Los condenados trabajaban en la escuela para niños hipoacúsicos conocida como “Instituto Provolo”. La próxima escala judicial será en La Plata, donde han comenzado a multiplicarse los testimonios. En este artículo se analiza hasta qué punto la Iglesia Católica no solo produce abusos sistemáticos, sino que además los encubre e incluso garantiza su reproducción a escala global. ¿Hasta cuándo?
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