un gobierno clasista y combativo

Jorge Macri lleva adelante una gestión poblacional de la ciudad de Buenos Aires propia de las antes inconfesables fantasías del poder: una urbe sin pueblo, calles vacías de cualquier roce y muros en las fronteras. Los colectivos perseguidos resisten como pueden la idea de un gigantesco barrio privado para los blancos, mientras esperan que se organice la solidaridad.