La sobretasa de mortalidad en los extremos de la pirámide etaria durante la gestión de Javier Milei abre preguntas sobre los motivos de fondo. El Gobierno nacional se muestra indiferente mientras avanza con el ajuste en un Ministerio de Salud dirigido por un empresario del rubro cuya misión es deslindar responsabilidades esenciales hacia el sector privado y, como objetivo primordial, hacia las provincias tal como ocurrió con la educación en los noventa.